Escenario Global Marzo 2026

Política, mercados y decisiones que importan

Leonel Brustia

3/30/20263 min read

El mes pasado escribí un informe en donde hablé del contexto internacional y mencioné los problemas que podría traer la guerra entre Irán y EEUU. A lo largo del mes, el conflicto escaló. Los impactos de esto se pueden ver en la evolución del precio del petróleo que pasó de 67usd el barril a 102usd. Y en paralelo, la bolsa de Estados Unidos cayó un 7%. Más allá de lo que pasó, la clave está en analizar qué se puede venir de cara al futuro. Por eso en este informe voy a plantear 3 escenarios (optimista, neutro y pesimista) y voy a comentar cómo pueden evolucionar las variables importantes para el mercado.

Antes de pasar con los escenarios, me gustaría explicar cómo se vincula el precio de este recurso con el mercado de capitales. El petróleo es una pieza fundamental en la producción de muchos bienes que consumimos diariamente y un componente fundamental en el costo de transporte para las empresas. Una subida del precio de este recurso, inevitablemente va a hacer que los costos de las empresas aumenten y estas vean su margen de rentabilidad reducido o busquen aumentar el precio de sus productos. Todo esto tiene un impacto directo en la inflación, que no es otra cosa que el aumento en los precios de los distintos bienes de la economía en un periodo. En paralelo a esto y para que la inflación no escale demasiado, los gobiernos aumentan la tasa de interés para frenar el consumo, bajar la demanda y que los aumentos de precios no se mantengan en el tiempo. La subida de las tasas hace que se “enfríe” la economía porque encarece el crédito para empresas y personas, limitándolos a la hora de consumir e invertir. Si las empresas invierten menos y las personas consumen menos, el nivel de ventas que tienen las empresas baja, las ganancias son menores y las cotizaciones en la bolsa caen.

Habiendo entendido esto, ahora sí podemos pasar con los escenarios posibles para este conflicto.

En un primer escenario, donde se logra una desescalada diplomática rápida —posiblemente mediante la aceptación del plan de paz propuesto recientemente por la administración Trump— y el precio del petróleo retrocede a la zona de 70 dólares previos al conflicto, veríamos un alivio inmediato en las presiones inflacionarias globales. En este contexto de normalización, la Reserva Federal de Estados Unidos probablemente continúe bajando paulatinamente las tasas de interés, llevándolas a un rango cercano al 3.00% o 3.25%. Esto despejaría las dudas y la incertidumbre en el mercado, en donde muchos activos recuperarían el terreno perdido de los últimos meses.

Por otro lado, existe la posibilidad de un segundo escenario intermedio en el que el conflicto no se resuelve por completo, sino que se transforma en una tensión de baja intensidad o un "conflicto congelado" que permite una reapertura parcial de las rutas comerciales, estabilizando el barril de crudo en un valor intermedio de aproximadamente 90 dólares. Bajo estas condiciones, la inflación internacional no cedería con la rapidez esperada, manteniéndose en niveles de entre el 3% y el 4% debido a que los costos energéticos seguirían siendo superiores a los de principios de año. Ante esta situación, la Reserva Federal y otros bancos centrales se verían obligados a mantener las tasas en los niveles actuales. La bolsa operaría en un entorno de cierta volatilidad y rendimientos mediocres. Mientras que las empresas del sector energético obtendrían beneficios extraordinarios, el resto del mercado sufriría por la compresión de márgenes operativos causados por la inflación y las mayores tasas de interés.

Por último el escenario pesimista puede venir por el lado de que las hostilidades se prolonguen y permanezca bloqueado el estrecho de Ormuz o por el hecho de que el conflicto se enfríe, pero se hayan dañado instalaciones e infraestructura relacionada a la producción del crudo y esa limitación en la oferta lleve a una estabilización del precio en zonas superiores a las antes mencionadas. Lo importante dentro de este escenario es que el petróleo permanezca en la zona de 110usd o mas por un tiempo prolongado. En ese caso, el aumento de costo y el traslado a precios puede ser grande, llevando a los gobiernos a subir las tasas de interés de manera más agresiva. En este escenario probablemente la economía de muchos países desarrollados entre en recesión y el mercado entre en un sendero bajista.

Actualmente las expectativas del mercado están en un intermedio entre el escenario optimista y neutro. Si bien el escenario negativo es tenido en cuenta, no se toma como el más probable. Esto último puede llevar a pensar que solamente en caso de que siga empeorando la expectativa con respecto a la resolución del conflicto y los precios del petróleo, continúen cayendo los precios de los activos.

Ideas para llevarse

  • Por ahora la caída en los precios puede verse como una simple toma de ganancias y no como un mercado bajista.

  • En estos momentos, aportar dinero y recomprar a precios más bajos produce una mejora del rendimiento de la cartera.

  • El escenario más factible según los analistas va entre el optimista y el intermedio.